Aquello, que mi boca calla y el corazón grita.. te lo dejo a ti, que te tomas este instante para conectarte a mi...
jueves, 15 de septiembre de 2011
ETEKROL
Ayer Salí al patio del fondo de mi casa, el día fue muy hermoso soleado y tranquilo, dejaba una tarde especial con un cielo tranquilo.
Aun daba el reflejo del sol, apenas entraba la noche, ese hermoso color en el cielo que dura menos que el día y la noche, pero tan apreciable para mirar los colores del cielo. Aproveche para salir con mi hija a recoger naranjas que para esta temporada están especiales, pensamos sacarlas todas porque ya quedaban pocas en el árbol.
Agarramos una canasta roja y caminábamos en dirección al árbol, pero nos llevamos un susto enorme, mi hija se asusto tanto que atino abrazarme.
Nos estaban robando las naranjas!!!
Al menos eso creímos…
¿Pero qué era eso?
Mande mis ojos mientras veía la rareza del la situación, era una cosa muy rara, no era uno solo, eran muchos.
Una nave espacial parada sobre mi naranjo!!!
Creí que estaba soñando seguí mirando fijo para sacarme la duda pero esta, voló, voló al cielo para perderse, aun se podía ver claro, mande mis ojos alrededor para ver si algún vecino también la veía, no me salían las palabras, estaba inmóvil, Yo conocía esa forma esa estructura, redonda con luces de colores giraba en el cielo mientras se alejaba, apuntando hacia nosotras una luz que no dejaba ver bien, o eso parecía, como amenazantes, o quizá ellos se sintieron amenazados.
Me parecía conocido ese lugar, ese objeto volador, sin ir más lejos lo vi desde adentro.
Era la cúpula del santuario!!! Es esa cúpula, yo la conozco tengo fotos de ella desde el tiempo de su construcción.
Acudimos frecuentemente, miles de personas lo hacen. Tenía esa forma, la forma de una cúpula, Estaban allí?
Entonces todas esas cosas que sentía cuando estaba en ese lugar tenía que ver con ellos??? Siempre fue así???
Me sierran muchos hechos de la historia, si esto es como estoy pensando.
Eso es lo que pensé!!!
No entiendo para que aterrizaran en mi patio trasero.
En su huida, olvidaron a un marciano en mi casa, estaba detrás de las hojas, asustado, tiraba tarascones como si fuese un animal.
Intente acercarme y le hablaba pero tenía mucho miedo.
Yo no le temía, sentí como se metía en mi cabeza un zumbido que emitía. Como hablándome, parecía un lagarto asustado.
Pensé por un momento que estaba soñando, pero le hablaba, yo le hablaba tranquila para decirle que no tuviese miedo, simplemente necesitaba saber que hacían en mi jardín, robándose mis naranjas, y metiéndose en mi cabeza, me decía que no las estaban robando que en realidad debajo de mi naranjo estaba la puerta a otra dimensión la cual los seres humanos no percibíamos.
Yo había visto una vez anterior esa nave espacial pero nadie me creía.
Había sido en una tarde de verano, mientras tomaba mates delante de mi casa, con una amiga, vi esa nave espacial, que bajaba del cielo en zigzag. Pero no pude ver bien su forma porque se veía desde abajo. Cuando se la mostré a mi amiga preguntándole de que se trataba eso.
Se movió muy rápidamente y desapareció. Ese día mi corazón se había acelerado tanto que quede mucho tiempo con esa sensación.
Ahora, que pude tener el contacto directo, como siempre pensé, ellos son nosotros mismos, pero más evolucionados. Tanto fue su conocimiento que supieron manejar nuestras mentes por siglos.
Pudimos ponerle miles nombres, y relacionarlos con súper hombres que hicieron maravillas en la tierra, pero siempre fueron ellos mismos.
En este momento pude amansar un poco al que dejaron en casa, y aprendí que hay una cosa que ellos no tienen, sentimientos, no saben lo que es amar. Son fríos, recios, parecen haber olvidado eso.
Tienen la suspicacia de poner cosas en nuestras cabezas para que no los notemos. Pero saben muy bien que en el fondo el ser humano, siempre apunta su vista al cielo, porque también sentimos que hay algo más.
Ya en mis largas charlas con mi nuevo amigo pasare a contarles…
KROLL…
Suscribirse a:
Entradas (Atom)