sábado, 21 de diciembre de 2013

EL ROJO OPACO, CON NUESTRA BLANCURA SE FUE ACLARANDO:


Aquello que cometió la atroz separación de dos almas.
 Es hoy, el único hilo que nos une, en momentos inesperados. Como todo hace tiempo incierto.
Las miradas esquivadas, las caricias calladas y el gemido del único placer que podemos compartir. Solo por conservar algo, a lo que ninguno pondrá palabras.
En un sinfín de respuestas, las paredes rojas se burlan e incentivan al acto, que quedara en las memorias. Quemando los malos recuerdos, nos regalamos esta hora.
Cuantos cuerpos se revuelcan al igual que nosotros, escondidos del mundo. Mintiendo algunos otros. El tiempo se paso, se deslizo entre las sabanas con nuestro propio desliz.
La intensidad del color de las paredes, me parecen un aroma frio, apurando a mi ansiedad, queriendo que no se acabe esa única oportunidad de poder abrazarte.

No podría ponerle un nombre al hecho, no podría describir la sensación de mi corazón acelerado que creyó estar en un sueño. Un sueño real, el cual sigue dejando marcas, que van con migo,que van con vos.

Y otra vez tiesa pasmada, queriendo entender que sucedió. Abandonamos ese sofocante lugar, el cual nos encargamos de dejar transpirados.
Salimos al mundo cada cual por su lado, pero me encargue de no cerrar un segundo mis ojos, para llevarme tu imagen en mis pensamientos. 
Tú aroma la textura de tu piel. 

Que por cierto, ya se me estaba olvidando.

Aquello que nos separo, es hoy, lo único que nos une…

                                             KROLL…17/12/13   19:30 S.N